0
Tu carrito

Hachís vs. Polen: ¿Cuáles son las diferencias?

Si estás iniciando en el mundo del cultivo de Cannabis tal vez te encuentres con dos términos que pueden ser comunes: Hachís y Polen, ¿que son? ¿y en qué se diferencian? En este artículo te estaremos contando todo sobre ellos.

¿Qué es el Hachís?

El hachís, conocido popularmente también como hash es una forma de presentación de la resina de cannabis. Su singular diferencia es que esto se obtiene por un proceso conocido como resina prensada. Esta resina se encuentra principalmente en los tricomas glandulares, que son pequeñas estructuras parecidas a pelos o glándulas que cubren las flores y, en menor medida, las hojas de la planta, especialmente en las hembras, de ahí la importancia de usar semillas feminizadas durante el cultivo para obtener esto.

En algunos casos estos tricomas contienen altas concentraciones de cannabinoides, así como terpenos y flavonoides que contribuyen a los efectos que produce la marihuana y al perfil aromático característico del Hachís. ¿Pero cómo se elabora el hachís?

Proceso para elaborar Hachís

El proceso de elaboración del hachís es sencillo y varía dependiendo del cultivador y su técnica. Comúnmente este se prepara tomando las flores con resina y se van frotado a mano cada una de las flores maduras, donde la resina pegajosa se adhiere a las palmas y  luego debe ser raspada y prensada

Y existe un método mucho más industrializado ideal si vas a comercializar hachís que es un tamizado en seco. Este proceso comienza con el material vegetal seco y congelado se frota o se golpea contra una malla fina o tamiz, permitiendo que los tricomas, que son pequeños, caigan a través de los agujeros mientras la materia vegetal que no se desea va quedando retenida. El polvo resultante, conocido como kief o skuff, es lo que le da vida al hachís.

Una vez obtenido el kief, se somete a un proceso de presión y, a menudo, calor, para poder compactar la masa de polvo resinoso, rompiendo las membranas de los tricomas y produciendo una masa sólida y maleable.

Y es aquí donde se le da su forma característica que es como si fueran bloques, ladrillos o bolas. El hachís tienen un color que va desde amarillo claro, si es muy puro y fresco, a tonos marrones, verdes oscuros o incluso casi negros, dependiendo de la pureza, el método de extracción, la antigüedad y la cantidad de materia de cannabis que contenga.

Por lo general la potencia del hachís es notablemente superior a la de la flor o cogollo de cannabis sin procesar, ya que al ser una concentración de la resina, la proporción de THC es significativamente más alta, lo que se traduce en efectos más intensos y rápidos al consumirlo que los que se siente al hacerlo de forma  tradicional como fumado, vaporizado o incorporado en alimentos.

Características del Hachís

El hachís por lo general es muy producido y consumido en países como Marruecos, India y Nepal, pero ha llegado a muchos lugares del mundo por sus singulares características. Veamos de qué se tratan.

Composición y alta potencia de THC

Su composición y potencia es sin duda una de sus principales características y la que más lo define ya que el hachís tiene una alta concentración de cannabinoides, donde encontramos el THC que es el que produce esos efectos muy intensos, como una profunda relajación, euforia y alteraciones en la percepción. El hachís tiene una compleja mezcla de terpenos, que son cruciales para el perfil aromático y el sabor del producto final.

Variabilidad en apariencia y textura

El hachís tiene una apariencia y textura que es muy variable, abarcando colores desde el dorado y beige hasta el marrón oscuro o negro. De manera similar, la textura puede variar drásticamente, presentándose como una sustancia pegajosa y maleable cuando es pura y fresca, sólida y compacta en bloques prensados, o granulosa y suelta en formas menos tratadas o elaboradas.

Aroma y sabor

Por último, el hachís se caracteriza por un aroma y sabor que es intenso y complejo. Donde se suma un perfil sensorial que depende directamente de los terpenos presentes en la cepa de origen, lo que puede resultar en notas que van desde lo terroso y especiado hasta lo floral, dulce o cítrico. Además, tiene un aroma fragante y bien definido que es a menudo un indicador de la calidad y el buen procesamiento del hachís.

¿Qué es el Polen?

Por otro lado tenemos el Polen que es otra forma de conseguir un concentrado de cannabis mediante un tamizado en seco. En algunos países también es conocido como Dry Sift o Kief.

En el polen tenemos la resina concentrada de las flores de cannabis, por lo general es el conjunto de los tricomas que se han separado de la materia vegetal. Recordemos que los tricomas son las diminutas glándulas en forma de cristal o que algunos coloquialmente llaman pelitos y cubren la superficie de la planta de cannabis, especialmente en las flores. Y es ahí donde encontramos una alta concentración en cannabinoides y terpenos.

¿Cómo se elabora el Polen?

Al igual que el hachís el pole se elabora en un proceso artesanal, normalmente sólo lleva tres pasos importantes.

Paso 1: Tamizado en seco

Esta sería la principal característica del proceso de elaboración del Polen y es el primer paso para empezar a elaborar el Polen. Se toman las flores y restos de hojas secas de cannabis,  se frotan o se agitan suavemente sobre una serie de mallas finas o tamiz de diferente micraje. Una vez hagamos esto con todas las flores llega el momento del segundo y último paso.

Paso 2: Separación mecánica del polen

La acción mecánica hace que los tricomas de la resina se desprendan de la materia vegetal y caigan a través de las mallas. Y este proceso totalmente mecanico permite que se recoja un  polvo fino y arenoso de color que puede variar del dorado a beige lo que te indicaria que es de máxima calidad o puede ser de color marron claro a verdoso que te indicaria que hay restos vegetales.

De esta forma habrás obtenido el polen, debido a que este proceso no utiliza agua ni solventes químicos, se considera una extracción 100% natural y mecánica, lo que permite obtener una resina de alta pureza.

¿En qué se diferencian el Hachís y el Polen?

Con una análisis profundo de las características y forma de elaborar el hachís y el polen es más fácil entender las diferencias que existe entre ambos. Y es que tal vez no podemos decir que uno es indiferente del otro, más bien existe una correlación para que ambos sean posibles.

La única diferencia más notable y que los hace distintos es el la forma física de ambos, tenemos una presentación distinta y que no se aleja del nivel de procesamiento. Por ejemplo, el polen proviene de la resina pura y suelta del cannabis que es ese polvo fino y granular que consigues como vimos arriba en el proceso de tamizado en seco de cada una de las flores dejando un polvo o residuo con una textura arenosa y color claro.

En cambio, el hachís ya es un producto más elaborado y que nace a partir del polen, y este necesita ser sometido a presión y calor pasar por todo el proceso de prensado hasta que transforma de un polvo suelto en una masa sólida, compacta y densa.

Así que el polen es la resina suelta que se extrae, mientras que el hachís es la misma resina ya compactada y unificada en un bloque. Podemos decir que esta es la distinción principal sería la esencia, entre el polvo sin tratar y el concentrado final prensado. Por lo que según tus necesidades tendrás para elegir la forma de consumo que más se ajuste a ti.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *